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mercredi 17 décembre 2014

Trabajadores de empresas extranjeras recibirán solo dos pesos cubanos por cada CUC pactado en salarios con el Gobierno

DDC | La Habana | 16 Dic 2014 - 11:56 am. | 30
No obstante, las compañías foráneas deberán negociar en pesos convertibles. Las agencias empleadoras estatales cobrarán un 20% por hacer de intermediarias.
Se trata de resoluciones de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Economía y Planificación (MEP), y Finanzas y Precios (MFP), que también establecen normas sobre la contribución a la Seguridad Social y las funciones de las entidades empleadoras estatales.Los trabajadores de empresas con capital extranjero recibirán solo dos pesos cubanos por cada CUC que pague en salarios la compañía, y ésta deberá negociar con la "agencia empleadora" del Gobierno los montos de las remuneraciones, según nuevas disposiciones que entran en vigor este martes, informa el diario oficial Granma.
La viceministra de Trabajo y Seguridad Social, Zamira Marín Triana, aseguró que los trabajadores percibirán un "aumento" en sus ingresos, aunque, según su explicación, lo que recibirán serán dos pesos cubanos por cada peso convertible (CUC) que pague la empresa extrajera, cuando la tasa oficial de cambio es 1 CUC por 24 pesos cubanos.
Marín Triana explicó que la agencia empleadora del Gobierno negociará con la empresa extranjera el monto de los salarios teniendo en cuenta los que "se abonan a cargos de similar complejidad en entidades de la misma rama o sector", además de "algunos pagos adicionales que por ley correspondan".
Las negociaciones entre los funcionarios cubanos y la empresa serán en pesos convertibles y seguirá siendo el Gobierno quien pague a los trabajadores tras recibir el dinero de la compañía.
No está claro si la relación de dos pesos cubanos por un peso convertible se aplicará a todos los empleados de empresas mixtas por igual. En abril pasado, Ana Teresa Igarza, directora general de la oficina reguladora de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), dijo que los trabajadores de ese proyecto recibirían 10 pesos cubanos por CUC.
A los empleados les será descontado un 9,09% "para el pago de sus vacaciones", acotó la funcionaria.
Hasta el momento, las entidades extranjeras debían entregar en divisas al Gobierno el monto destinado a salarios. Las agencias empleadoras pagaban a los trabajadores en pesos cubanos según las "escalas salariales" establecidas en el país.
Marín Triana dijo que la norma tendrá efecto retroactivo al mes de octubre. Añadió que la nueva disposición "no puede significar afectar al trabajador en ningún caso".
"El salario que perciba con la entrada en vigor de las nuevas disposiciones no podrá quedar nunca por debajo del que percibía o del salario medio del país, que será considerado el mínimo", añadió.
Un 20% para la agencia empleadora estatal
Sobre el funcionamiento de las entidades empleadoras, la Resolución No. 920 del Ministerio de Economía y Planificación dispone que estas recibirán por los servicios prestados un valor que no excede el 20% del salario de cada cargo.
Al respecto, la directora general de Inversión Extranjera del Ministerio de Comercio Exterior, Deborah Rivas, aseguró que esa cantidad "no se deduce del salario de los trabajadores". No explicó de dónde saldrá, pero al parecer deberá pagarlo la empresa extranjera.
Rivas dijo que ese 20% tiene como finalidad "cubrir los gastos de la gestión de estas entidades para garantizar el suministro de la fuerza de trabajo calificada, lo cual implica su captación, formación y desarrollo, así como un margen de utilidad".
Las entidades empleadoras cobrarán adicionalmente a las empresas extranjeras los importes correspondientes a la Contribución para la Seguridad Social por trabajador, "sobre la base de lo pactado en CUC por concepto de salario".
La funcionaria defendió que el papel de las empleadoras "ya no será cobrar y aportar al presupuesto del Estado, sino pagar los salarios a partir de lo pactado entre ella y la empresa de capital extranjero, seleccionar, y preparar a los trabajadores, así como garantizar sus derechos", de acuerdo con la legislación laboral vigente.
Por último, una resolución Ministerio de Finanzas y Precios regula la aplicación de la Contribución Especial a la Seguridad Social por parte de los trabajadores contratados a través de las entidades empleadoras que, a razón de las nuevas medidas, perciban un aumento en sus salarios mensuales superior a los 200 pesos cubanos.
Vladimir Regueiro Ale, director de Ingresos del ministerio, dijo que el tipo impositivo aplicado a cada persona estará en relación con la magnitud del incremento, y oscilará entre el 1 y el 5%.
Aclaró que la contribución no se realizará sobre la parte incrementada del salario, sino sobre el salario total calculado bajo las nuevas condiciones, y que la entidad empleadora retendrá el porciento correspondiente a la contribución en cada pago salarial.
La imposibilidad de contratar trabajadores directamente es una de las quejas constantes de los empresarios extranjeros en la Isla, desoída en la nueva Ley de Inversiones.

lundi 21 avril 2014

Cuba-UE: excelentes perspectivas económicas

Zona Franca 
Debido a la Posición Común adoptada en 1996, Cuba es el único país de América Latina y el Caribe sin acuerdo contractual con la Unión Europea, realidad que podría cambiar en un futuro no muy lejano.


La apertura de la Zona Franca en el puerto habanero de Mariel, la reciente promulgación de la Nueva Ley para la Inversión Extranjera en Cuba y la reunión en La Habana de los cancilleres de Cuba, Bruno Rodríguez, y de Francia, Laurent Fabius, constituyen evidentes pasos hacia la configuración de un nuevo escenario para las relaciones del Gobierno cubano con Europa.

La Zona Franca de Mariel, ubicada en una de las bahías de mayor calado del norte de la isla y a sólo 45 kilómetros del puerto de La Habana, que se reservará exclusivamente para los cruceros turísticos, incluirá 45,8 kilómetros cuadrados de instalaciones de alta tecnología para productos agroindustriales, biotecnológicos e informáticos, destinados al mercado cubano y la reexportación; una autopista y una vía férrea entre esa zona y otras regiones del país, y el megapuerto, en el cual podrán atracar los grandes buques Postpanamax –capaces de transportar más de 12,000 contenedores– y que podrá absorber el tráfico de mercancías que durante cinco siglos concentró La Habana.

Ni expropiaciones ni nacionalizaciones

La Nueva Ley de Inversión Extranjera, entre otras medidas favorables para la presencia de capital extranjero en Cuba, resuelve el gran problema que impedía una mayor afluencia de inversionistas a la isla: la promesa de que las propiedades de los inversionistas no serán nacionalizadas ni expropiadas, y la resolución de cualquier diferencia o problema entre las partes a través de los tribunales internacionales reconocidos para estos conflictos.

La llegada del canciller francés Fabius a la isla ocurre en ese contexto y en la víspera de un consenso político y de cooperación entre Cuba y la Unión Europea, desde que en marzo La Habana aceptara la propuesta de diálogo lanzada a principios de febrero por Europa. Ello abrió una puerta a la normalización de las relaciones entre el bloque comunitario y la isla, estancadas en la última década tras la adopción en 1999 de la llamada "Posición común", que condicionaba esas relaciones a la promoción de la democracia y al respeto de los derechos humanos por parte del gobierno cubano.

Estados Unidos, ¿próximo principal inversionista?

Sin precisar cómo lo hará, la ley de inversiones extranjeras promete proteger a los inversionistas contra las sanciones establecidas en las leyes de extraterritorialidad, impuestas por Washington desde los años 1992 y 1996. Venezuela, China, Canadá, España y Brasil siguen siendo los principales socios comerciales, pero si se levanta el embargo económico norteamericano contra Cuba, Estados Unidos podría convertirse fácilmente en el principal inversionista de la isla por su cercanía geográfica y la intensidad de los lazos bilaterales.

España aglutina hoy el 45% de las inversiones extranjeras en la isla –seguida de Canadá e Italia con el 10% respectivamente– y durante 2013 realizó 38.751 operaciones comerciales con Cuba por algo menos de 800 millones de euros. Entretanto, Cuba importó de Europa en los últimos cinco años bienes y servicios por un promedio de 2.600 millones de dólares y exportó a ese bloque mercaderías por alrededor de 800 millones anualmente. Numerosos empresarios, básicamente de los sectores turismo, agricultura, transporte y comunicaciones de España, Italia, Francia, Grecia, Países Bajos, Suecia y Alemania han manifestado ya su interés por las posibilidades que ofrece la nueva ley cubana.

Cuba necesita 3.000 o 4.000 millones de dólares anuales para sostener su sistema económico de corte socialista y busca alternativas ante el posible fin del subsidio venezolano, de más de 13.000 millones de dólares al año. Es, en simples palabras, la hora de Europa.

vendredi 18 avril 2014

Imposible negarlo

El giro histórico de Cuba de abrir las puertas al capital extranjero devela el fracaso no sólo del modelo cubano, sino del comunismo en su totalidad. 

La depresión económica que vive Cuba, a 55 años de la toma del poder por Fidel Castro, es tan innegable que tuvieron que convocar de forma excepcional por primera vez a esa Asamblea Nacional para sustituir una norma de 1995, cuando Fidel Castro todavía conducía Cuba, y que se demostró completamente estéril. En aquel momento, cinco años después de la disolución del bloque soviético, Cuba estaba prácticamente de rodillas. La larga dependencia que tuvo con la Unión Soviética había determinado que, al momento de disolverse el bloque soviético, la isla quedase completamente desamparada. Ese colapso habría de ser remediado años más tarde por la emergencia milagrosa de Hugo Chávez en Venezuela.
Lo cierto del caso es que el permiso para el ingreso de capital privado extranjero se votó a puertas cerradas. Los argumentos de la medida son diversificación, ampliación de mercados de importación, acceso a tecnologías avanzadas y sustitución de importaciones. Cuba tiene hoy -lo admiten los mismos dirigentes de La Habana- una necesidad imperiosa de captar fondos, porque la agricultura cubana ha fracasado, tras medio siglo de régimen socialista. Es una verdad que no puede ser negada ya, ni siquiera ocultada. Si, en el corto plazo, Cuba no logra crecer a un 7% anual, el país seguirá condenado al subdesarrollo, tal como lo acaba de graficar el ministro de comercio exterior del gobierno de Raúl Castro, Rodrigo Malmierca.
La crisis económica cubana es crónica y deriva sólo de la desaparición de la Unión Soviética. El país vive prácticamente de prestado por el petróleo regalado que proviene de Venezuela. Esta ley de ahora muestra a una Cuba que se olvida de todos los agravios. Les da garantías a todos los inversores para proteger las propiedades adquiridas, así como garantiza su libre remisión de ganancias al exterior. Esto sucede en un país que se denomina a sí mismo socialista. No solo esto, sino que, en un verdadero giro copernicano, el régimen permite ahora que los cubanos emigrados inviertan en la isla. Ya no se los va a llamar “gusanos”, ni se va a hablar de la “gusanera” por referirse a los millones de cubanos radicados en los Estados Unidos.
Las empresas extranjeras que habrán de invertir en Cuba estarán eximidas de pagar el impuesto a las utilidades -ganancias- por ocho años y no podrán ser expropiadas sin la debida indemnización.
Cuba, a 55 años de haber comenzado el proceso revolucionario, tiene que importar hasta un 80 por ciento de los alimentos que consume. No produce la comida que necesita para alimentarse, un país que por su clima y sus tierras podrían ser muy feraces en alimentos, pero a condición de que el régimen permitiera a los campesinos cultivar y cosechar para su propio provecho. Solo por el consumo de alimentos importados, en 2013 Cuba tuvo que desembolsar 2.000 millones de dólares. Esto es lo que se pretende subsanar. Es una elección política, económica y también ideológica.
¿Qué piensa de esto en el mundo entero el pensamiento socialista, marxista, o comunista a secas? ¿Qué lecciones sacan de estos hechos concretos, que no son el invento imperialista sino lo que se desprende de la realidad? El anuncio se hizo sin ningún debate público abierto, porque lo que Cuba mantiene, sin ningún tipo de modificación, es el régimen de partido único, absoluta y completa inexistencia de libertad de prensa y el control más absoluto del poder por el gobernante Partido Comunista, algo parecido al modelo chino o vietnamita: capitalismo a todo vapor pero, con régimen político centralizado y con partido único.
¿Qué tipo de lecciones sacan de esto aquellas fuerzas de izquierda que en la Argentina tienen algún tipo de base electoral, y que no parecería querer hablar o analizar este cambio francamente epocal?
Cincuenta y cinco años después, Cuba ha demostrado que sin inversión, ganancias y mercado, el progreso material es imposible. Es una verdad gruesa, para muchos provocadora, pero tiene que ser admitida como una verdad que el propio gobierno de Cuba ya no pudo seguir negándose a aceptar.
Pepe Eliaschev

mercredi 16 avril 2014

Cuba prevé fuertes exenciones tributarias para nuevos inversores extranjeros


Por Marc Frank
LA HABANA (Reuters) - Cuba buscará atraer más capital con una nueva ley de inversión extranjera que reduce a la mitad el impuesto sobre las ganancias hasta un 15 por ciento y ofrece ocho años de gracia a la mayoría de los inversores, dijo el miércoles la prensa oficial.
La Asamblea Nacional se reunirá el sábado para aprobar la nueva ley, con la que el gobierno comunista de la isla pretende reinsertar el país en la economía mundial.
Según el diario oficial Juventud Rebelde, la ley propone agresivas rebajas fiscales y ofrece protección legal para los inversores extranjeros, en general adversos a arriesgar capital en la economía estilo soviético.
Se espera que la Asamblea Nacional apruebe la ley con pocos cambios o sin alteraciones.
Sin embargo las inversiones extranjeras en la explotación de recursos naturales, incluyendo petróleo, podrían estar sujetas a mayores impuestos sobre utilidades de hasta un 22,5 por ciento, según el acuerdo que negocien con el Estado, dijo Juventud Rebelde.
En base a la actual ley de inversiones extranjeras, vigente desde 1995, todas las exenciones fiscales son negociadas y las compañías extranjeras pagan impuestos sobre las ganancias de un 30 por ciento. Cuba aplica además un impuesto laboral del 20 por ciento, aunque está siendo reducido gradualmente.
La nueva ley "aplicaría (...) un tipo impositivo del 15 por ciento sobre la utilidad neta imponible". Juventud Rebelde dijo que el resto de las ganancias podrán ser repatriadas.

Los inversores extranjeros tendrán que seguir contratando a sus empleados a través de empresas estatales, una de las mayores quejas de los empresarios. 

samedi 29 mars 2014

Eduardo Barreiros: un capitalista gallego perdido en Cuba

Camión Dodge

En 1980, Eduardo Barreiros (el de los "Dodges") se fue a Cuba a crear allí una industria local de motores Diesel. Sus experiencias allí son muy ilustrativas de los "avances del Socialismo".


Curiosamente en la primavera de 1980 el gobierno cubano había contactado al Lloyd´s Register para que les asesorase acerca de sociedades capaces de llevar adelante un ambicioso programa para construir motores diesel en Cuba. El tema de la automoción siempre estuvo presente entre los responsables cubanos desde la revolución de 1959, y el mismísimo Che Guevara dijo en cierta ocasión que "un país no es plenamente independiente sin una industria automotriz propia".

El Lloyd´s, entre otras propuestas, sugirió a los cubanos el que considerasen los motores de Dimisa para cuya futura homologación habían sido ya contactados por Eduardo Barreiros.

El Lloyd´s hizo una preselección en función de parámetros técnicos y comerciales, proponiendo al gobierno cubano tres opciones que eran Mercedes Benz, Nissan y Dimisa.

Mercedes Benz fue descartada de antemano. Para la República Democrática Alemana que era uno de los países comunistas que más ayudas técnicas daba a Cuba habría sido difícilmente aceptable que la "hermana" caribeña recurriese a motores que ostentaban la célebre estrella que era uno de los signos más representativos de la República Federal Alemana.

Con Mercedes Benz fuera de concurso la lucha se centró entre Nissan y Dimisa. Barreiros mandó a Cuba dos motores EB 8 de los que un árbitro cubano nombrado al efecto escogió uno al azar. Lo mismo hicieron con el Nissan.

El Lloyd´s propuso unas pruebas pero los cubanos hicieron al final lo que quisieron, sometiendo a los motores a un test de funcionamiento continuo, casi irracional, de 4 meses rodando las 24 horas del día sin parar. Al cabo de varias semanas el motor Nissan comenzó a echar más humo de lo normal y acabó gripando, en tanto que el de Dimisa funcionó sin apenas problemas aunque con ciertos desajustes al final, lo que hizo que algunos cubanos detractores del motor español dijeran que había acabado "tocado". Ante tal comentario Eduardo Barreiros pidió que le dejasen ajustar el motor y, tras algo menos de media hora de intervención, el EB 8 volvió a arrancar sin problemas girando a pleno rendimiento. Así pues ya tenemos al motor de Barreiros seleccionado.


Motores Taíno

El motor recibió entonces la denominación de Taíno, nombre de una de las razas de indios precolombinos que vivían en Cuba antes de la colonización. El nombre de Taíno iba a ser aplicado a todos los motores cubanos sobre los que ya se hacían incluso planes para la exportación a Sudamérica. En este caso concreto estamos ante el "Taíno EB 8" que fue exhibido en las ferias de Leipzig (Alemania del Este), Plovdiv (Bulgaria) y Bucarest (Rumania).

Antes de iniciar la fabricación de los motores Taíno, Eduardo Barreiros propuso, y se aceptó, hacer un ensayo de dieselización de dos motores Zil-130 a título experimental. Ello permitiría un ahorro importante de combustible mientras se ponía en marcha la fábrica, dando actividad a la empresa y contribuyendo a la formación de personal cubano. De hecho Barreiros ya había iniciado los estudios de transformación del motor Zil en Dimisa en 1982.

Se mandaron dos motores a España efectuándose la transformación. Devueltos a Cuba, fueron montados en sendos camiones Zil, efectuándose un test entre estos dos vehículos y otro con motor de gasolina. La prueba consistía en ir desde La Habana hasta Matanzas y tuvo lugar el 10 de enero de 1984. Los camiones dieselizados consumieron 20,13 y 21,3 litros de gasóleo cada 100 kilómetros, en tanto que el Zil con el motor original consumió 34,51 litros de gasolina, casi el doble, y eso que los motores trasformados sólo habían girado unas pocas horas en el banco para suavizarlos, por lo que aún estaban lejos de su rendimiento óptimo.

Una empresa mixta a la deriva

Se inicia entonces un programa de dieselización paralelo al de construcción de la fábrica. La idea era transformar la totalidad del parque móvil, pero se precisaba del envío de cigüeñales desde la Zil soviética, y lo cierto es que los mandaron, pero con tales defectos de fabricación -fisuras, grietas en los conductos de engrase,... - que sólo una pequeña parte pudo ser aprovechada. Barreiros montó en cólera y quiso hacer lo que se hace en estos casos: devolución del material y un informe técnico desfavorable, pero en Cuba no se protestaba ante los soviéticos por lo que se aprovechó lo que se pudo y punto final. Aún así se pasaron a diesel bastantes cientos de motores.

Hubo que añadir además una fabricación no prevista, la de las bombas de inyección en línea. Por problemas económicos Bosch se negó a entregárselas a Cuba y las firmas Condiesel (Barcelona) y Lucas (inglesa) dejaron de fabricar las bombas de este tipo.

La puesta en marcha de la fábrica seguía adelante. Se compraron del orden de 400 máquinas, la mayoría de ellas en España, en el país vasco, por importe de 400 millones de dólares (había también un proyecto rumano para la puesta en marcha de la fábrica, pero importaba más de 600 millones de dólares y el número de máquinas era superior en un 50%).

Los primeros ensayos de fundición en "Fundición Libertad" fueron un desastre y se optó por otra fábrica, la "Narciso López Roselló" en donde se fundían las piezas de hierro tales como culatas, bloques, volantes, taquets, poleas, colectores y tambores, en tanto que Pinar del Río, en la firma denominada "Partes y Piezas" se fundían los componentes de aluminio. La tornillería se puso en marcha en Matanzas. Aunque ello no afectaba en sí mismo a la fabricación de motores, también se asesoró a otras fábricas en la realización de asientos, llantas y muchas otras cosas. Se montó también la planta de prensas en Guaranajay.

La selección y formación de personal corría a cargo del llamado CATDA (Centro de Asistencia Técnica para el Desarrollo Automotriz), ente propuesto desde el primer momento por Barreiros y a cuyo frente estuvo D. Antonio Guisasola. Tenía entre sus misiones las ya señaladas de seleccionar al personal, formarlo, incorporarlo al proyecto, y organizar el ordenamiento de la producción, cosa siempre difícil, sobre todo en este caso, dadas las singularidades del sistema cubano.

Se producían hechos que dejaban boquiabierto al equipo español. 

Había en todas las fábricas una dirección "operativa" y otra especie de dirección paralela formada por cuadros del partido, por asociaciones de mujeres, sindicatos, comisarios políticos y similares que se creían con derecho a discutir todo y a vetar todo, y en realidad a veces tenían este derecho. Los mandos intermedios podían ser recusados por los obreros, con lo que su autoridad era nula. El absentismo estaba aceptado de facto y, para compensarlo, se sobredotaba de personal a las fábricas. De vez en cuando se encontraban con la fábrica prácticamente vacía y cuando se preguntaba que qué pasaba la respuesta era que "el personal se había ido "voluntario" a la zafra (recogida de caña de azúcar) o a la recogida del tabaco en Vuelta Abajo”.

No había derecho a establecer sistemas de incentivos y a D. Eduardo le costó casi un año de lucha con las autoridades el que permitiesen establecer los criterios de pruebas psicotécnicas para la selección de personal, y es que su puesta en pie suponía una pérdida muy importante de poder por parte de los "compañeros" del sindicato entre los que los criterios de amiguismo y políticos prevalecían sobre los de la idoneidad para el puesto. Jocosamente los cubanos definían a los criterios de amiguismo en la selección como el "sociolismo".

Poco antes de su muerte, en 1991, el Instituto Superior de Diseño Industrial de La Habana le confirió la categoría de Profesor Invitado y que poco después fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de La Habana. Su título de Doctor Honoris Causa era más que merecido y, lamentablemente, fue un país distinto de España el que se lo dio. También se le ofreció la denominada "Giraldilla de La Habana" que es uno de los más destacados símbolos que otorga la capital de Cuba a los ciudadanos que hayan realizado méritos extraordinarios en el desarrollo y fortalecimiento de la ciudad. 

Su muerte el 19 de febrero de 1992 en La Habana puso fin al proyecto cubano en lo que al equipo español concierne, así como a otros proyectos no menos ambiciosos, uno de los cuales era el de iniciar en Angola algo parecido a lo de Cuba.Señalaremos también los soviéticos habían desplazado a Cuba a una serie de técnicos para observar los motores Zil-130 transformados en diesel por Barreiros, y tras ver los resultados le pidieron a Barreiros que les hiciese una propuesta para montar una industria en la Unión Soviética que efectuase a gran escala esta transformación. Barreiros mandó su propuesta, pero dado que por entonces lo que desapareció fue la propia Unión Soviética, todo quedó en proyecto sin ninguna continuidad.


mardi 18 mars 2014

Nueva ley de Inversión Extranjera en Cuba

La Habana, 17 mar (EFE).- Cuba ajusta su nueva ley de Inversión Extranjera, que ofrecerá garantías para desarrollar negocios con capital foráneo en casi todos los sectores de la economía, pero en la que no habrá ni concesiones ni retrocesos, según una fuente oficial.

"Esta nueva Ley permitirá orientar mejor la inversión extranjera de modo que responda a los mejores intereses del desarrollo nacional, pero no hay concesiones ni retrocesos", dijo el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral), José Luis Toledo.

En una entrevista que publica hoy el periódico oficial "Granma", Toledo resalta que el proceso de inversión extranjera se lleva adelante sin que el país "renuncie a su soberanía" y al sistema socialista.

Los diputados cubanos trabajan actualmente en un proyecto de Ley de Inversión Extranjera para modificar la vigente desde 1995 y adecuarla a las reformas emprendidas por el Gobierno de Raúl Castro para "actualizar" el modelo económico socialista del país.

Los derechos laborales de los cubanos que trabajarían en esos proyectos, los plazos de vigencia para la inversión y la protección del Patrimonio Nacional han estado entre las principales inquietudes de los diputados, según Toledo.

Se prevé que la nueva Ley de Inversión Extranjera sea aprobada en una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional de Cuba durante este mes de marzo, aunque aún no se ha anunciado la fecha concreta.

Según José Luis Toledo, uno de los objetivos de la nueva norma será "reforzar las garantías a los inversionistas".

Además, "deja establecido el carácter prioritario de la inversión extranjera en casi todos los sectores de la economía, especialmente en aquellos relacionados con la producción", según explicó Toledo.

También permitirá "el establecimiento de una carpeta de inversiones, de modo que quienes deseen podrán conocer las áreas de interés para el país", precisó.

El funcionario valoró que esta carpeta conllevará también un adelanto en cuanto a la documentación requerida para acometer la inversión, de modo que el proceso sea "más ágil".

A ello se sumarán bonificaciones impositivas y excepciones totales en determinadas circunstancias, así como flexibilización en materia aduanal, para potenciar la inversión, indicó.

Cuba prepara esta nueva ley en un momento en que la isla busca atraer capitales extranjeros y desarrolla proyectos como la recién creada Zona Especial de Desarrollo del puerto de Mariel, considerada la más importante obra de desarrollo que se ejecuta en el país.

Aunque Cuba comenzó a abrirse a las inversiones extranjeras desde mediados de la década de los años ochenta del siglo pasado, fue en los noventa que impulsó esa opción a partir de la crisis económica generada por el colapso del bloque socialista.

El plan de "actualización" del modelo socialista impulsado por el presidente Raúl Castro contempla el objetivo de "continuar propiciando" la participación de capital extranjero en la isla "como complemento del esfuerzo inversionista nacional en aquellas actividades que sean de interés del país".