Obviamente, la Cuba del poscastrismo puede convertirse en un sitio ideal para los inversionistas de todo el planeta porque su potencial de rápido crecimiento puede situarse entre los primeros del mundo, aunque sólo sea porque el punto de partida será extraordinariamente bajo. El país está totalmente desabastecido, y en la medida en que crezca el poder adquisitivo, la población querrá comprar todos los productos que el gobierno actual les ha vedado a lo largo de los años. La mayor parte, casi la totalidad de las empresas productoras de bienes y servicios que actualmente funcionan en el país, tendrán que ser privatizadas, y no hay duda de que eso ofrece grandes posibilidades a los empresarios e inversionistas extranjeros que quieran llevar a la Isla sus recursos económicos, su crédito o su know-how. Más aún: quienes no sólo piensen en el mercado cubano, que de por sí será interesante, sino en el norteamericano –y ahí incluimos a México y Canadá–, harán muy bien en tomar posiciones cuanto antes en la Isla, porque no podrá tardar demasiado la vinculación económica entre Cuba y el gran mercado norteamericano surgido en el curso de este año. Y ésta será una indudable ventaja para los inversionistas norteamericanos que quieran buscar en la Isla una mano de obra menos costosa que la de su país; pero ese atractivo es aún mayor para los europeos, japoneses o latinoamericanos que también quieran acceder a los Estados Unidos por un camino ventajoso.La experiencia pasada
¿Puede ser una Cuba poscastrista tan promisoria como la estoy describiendo? Yo creo que sí, y es bueno remitirnos a la historia para entender del todo esta perspectiva risueña. En el siglo XIX, Cuba era uno de los territorios más ricos del mundo. Tanto, que de las arcas de la Isla –entonces colonia de España– se financiaron las guerras carlistas y una buena parte de los gastos de la monarquía madrileña. A finales de ese mismo siglo, las dos guerras cubanas de independencia devastaron el país, se perdió una décima parte de la población, y fue destruida la mitad de la producción agroindustrial. Pero entre 1902, año en que se inaugura la República, y 1920, el país crece vertiginosamente y logra unos niveles per cápita de desarrollo y de comercio interior y exterior comparables a los países europeos de entonces. A mediados de la década de 1950, pese a la dictadura y la corrupción del gobierno de Batista, Cuba había alcanzado cotas de desarrollo y bienestar entonces similares a las de Italia y apreciablemente superiores a las de España (cuando Castro llega al poder, en el consulado cubano en Roma había 15.000 solicitudes de italianos que querían trasladarse a Cuba, y si hay un signo que mide el grado de oportunidades y de prosperidad, es, precisamente, el de la dirección en que se mueven los emigrantes).
La experiencia de los Cuban Americans
En realidad no exagero un ápice la potencialidad de desarrollo con que cuenta la Isla. Y otra prueba puede ser la experiencia económica de los cubanos en el exterior. El último censo norteamericano –el de 1990– revela que el ingreso familiar medio de los cubanos es semejante al de las familias blancas norteamericanas, y está muy por encima del de los otros grupos hispanos. Asimismo, muestra la gran tendencia de los cubanos a desarrollar actividades comerciales de toda índole, lo que ha convertido a este grupo en el que posee más empresas per cápita entre todas las comunidades de ascendencia española en la nación americana.
Lo que es cierto en Estados Unidos, también se repite en Venezuela, Puerto Rico, Costa Rica, República Dominicana y la propia España. Son decenas de millares los cubanos laboriosos y emprendedores que han sabido sobreponerse a la pobreza de los años iniciales del exilio para conseguir abrirse paso como trabajadores, ejecutivos o empresarios exitosos. Y si traigo a colación este dato, es porque la clave del futuro de las naciones radica, en gran medida, en el capital humano con que se cuenta, y el de Cuba es, realmente, elevadísimo.
Por supuesto, podría decirse que quienes han vivido sometidos al comunismo durante tres décadas, no van a reaccionar de igual manera ante un sistema de economía de mercado, pero la experiencia demuestra que los más recientes exiliados provenientes de Cuba, aunque se hubieran formado bajo el castrismo, responden a los estímulos de la economía capitalista con el mismo vigor que los exiliados de los primeros años. Y ahí está el ejemplo de quienes salieron por el puerto de Mariel en 1980. Una década más tarde se confunden en los datos del censo norteamericano con los exiliados de la primera ola. No hay diferencia.
Más aún: si alguna herencia positiva deja la experiencia castrista en el seno de la sociedad cubana, es la de una población que ha roto con su pasada insularidad emocional e intelectual, y hoy goza de una nacionalidad enriquecida por los múltiples componentes que la forman: millares, decenas de millares de cubanos han estudiado en Praga y Varsovia, en Moscú y en Sofía, en Madrid o en Caracas, en París, en New York, en Los Angeles o en Boston. Nunca la intelligentsia nacional ha sido tan variada, múltiple y rica. Nunca ha habido tantos científicos, artistas, empresarios, escritores o profesionales.
Nunca el país ha tenido, como ahora, el potencial para alcanzar un destino de primer rango. Todo está, claro, en que los cubanos podamos controlar nuestros peores instintos políticos y sepamos crear un Estado de Derecho, moderado y sobrio, tolerante y abierto, pero con voluntad de orden y de respeto a la ley, capaz de desatar la enorme creatividad que hoy abriga la sociedad cubana, y las inmensas ganas de ser libre que tiene nuestro pueblo. Si eso se logra, el futuro es nuestro. Y cuando digo nuestro, incluyo a todos los que arrimen el hombro a la tarea de crear una Cuba nueva.
Artículo publicado en el blog de horrible título "Wanakolandia"





comercio formal creció, en particular las exportaciones cubanas de tabaco y azúcar hacia los Estados Unidos. El deseo estadounidense de anexarse Cuba crecía pues cada vez más estadounidenses llegaban a ella con el fin de expandir el comercio o la industria.
Estado estadounidense y futuro presidente, John Quincy Adams, aclara la política de su país en referencia a Puerto Rico y Cuba con la Teoría de la fruta madura: "Estas islas son apéndices naturales del Continente Norte Americano, y una de ellas está casi a la vista de nuestras costas, por una multitud de consideraciones se ha convertido en un objeto de importancia trascendental para los intereses comerciales y políticos de nuestra Unión....... Estas son leyes de gravitación tanto política como física. Una manzana separada de su árbol nativo no puede evitar sino caer en tierra, Cuba arrancada de su no natural conexión con España e incapaz de auto mantenerse, solo puede gravitar hacia la Unión Norteamericana y por esa misma ley natural, esa Unión Nor
teamericana no podrá alejarla de su seno."
a firme creencia de que Cuba, llegado el momento, sería anexada a la Unión Norteamericana.
rechazada.
de las tropas españolas derrotadas por los Ejércitos de Bolívar. En 1848 hubo de huir hacia los Estados Unidos donde se unió a O'Sullivan y planeó la toma y anexión de Cuba. Convertido en uno de los primeros filibusteros estadounidenses que azotaron la América Central, hizo cuatro intentos por independizar la isla con el respaldo y apoyo financiero de los políticos y terratenientes sureños. En su tercer intento había creado y llevado la bandera cubana que hoy representa esta nación. Ninguno de los intentos de López contó con el apoyo popular cubano y por el contrario, los cubanos rápidamente se unieron y apoyaron las tropas realistas para librarse de los filibusteros. En su cuarto intento fue capturado y ejecutado en el garrote. A pesar de las negativas estadounidenses, es un plan que se asemeja mucho al exitoso procedimiento utilizado por los Estados Unidos para anexarse el territorio mexicano de Texas.
ediante el Manifiesto de Ostende, Estados Unidos ofreció adquirir la isla por la suma de 120 millones de dólares. Este nuevo plan del Presidente Franklin Pierce llevó por ordenes de su Secretario de Estado William L. Mercy, a tres de sus embajadores europeos, James Buchanan en Inglaterra, John Y. Mason en Francia y Pierre Soulé en España, para redactar en la ciudad belga de Ostende, un documento en el que manifiestan claramente que Cuba es necesaria para los Estados Unidos como cualquiera de sus estados actuales y en caso de una nueva negativa de España en aceptar las condiciones estadounidenses, se justificaría el arrebatarle la isla. Era un documento secreto el cual una vez redactado, fue enviado al Departamento de Estado en Washington y el cual llegó a la oídos de la prensa causando gran alboroto en los estados del norte, contrarios a la esclavitud.
medio de la pugna estadounidense entre los estados norteños seguidores del abolicionismo y los del sur, seguidores de la esclavitud. Cada facción buscaba incrementar el numero de estados a su favor y Cuba sería un gran aliado para los esclavistas. Esta pugna desembocó en la guerra civil de 1861 o guerra de secesión estadounidense.
En 1868 el patriota Carlos Manuel de Céspedes lanza su "Grito de Yara" procla
mando la independencia de Cuba. Así se inicia la Guerra de los 10 años que terminará en 1878 con una propuesta de paz denominada el Pacto del Zanjón. Se logran algunas reformas pero no la independencia. El Presidente Ulysses Grant se niega en reconocer la beligerancia de los rebeldes cubanos. Incluso hay un movimiento dentro del Congreso estadounidense quienes resuelven reconocer la beligerancia de los patriotas cubanos, pero el gobierno no lo admite ya que su primordial interés radica en la anexión de Cuba y no su independencia.
En 1892 José Martí por fin lograr unificar el objetivo independista al fundar el Partido Revolucionario Cubano.
in antes advertir contra los peligros que representan los Estados Unidos para la independencia cubana.
a Ibérica y otros voluntarios incorporados al ejercito realista en la misma isla.
consumado. Roosevelt detestaba a los británicos y deseaba acabar con su hegemonía marítima por lo que se dedicó en crear la más poderosa armada del mundo y localizar en cada oceano, una poderosa flota. Como Cuba aún yacía bajo el coloniaje de España, una guerra con esa nación traería a los Estados Unidos el doble beneficio de arrebatarle las Filipinas y Guam para sus pretensiones imperialistas en el Pacifico, además le permitirle expulsar a una potencia europea de América al quitarle a España sus posesiones coloniales americanas, lo cual cumplía cabalmente con los enunciados de la Doctrina Monroe y por fin dejaba como única potencia continental, a los Estados Unidos.
Cuba libraba su tercera guerra de independencia desde 1895 y en 1898 tres imprentas de periódicos críticos al Gobernador General de Cuba, el General Valeriano Weyler fueron destruidas por realistas, lo que generó graves disturbios en la Habana.
El Presidente McKinley enemigo de un conflicto, se vio en absoluta incapacidad ante la presión de la ciudadanía, incendiada por el periodismo amarillista de William Randolph Hearst que hacia eco a las imputaciones contra España, además de acusarla de cometer innumerables atrocidades en sus colonias. Se dice que el ilustrador del periódico de Hearst, Fredric Remington ante la escasa evidencia contra España le habría comentado, "las condiciones en Cuba no son lo suficientemente graves para asegurar hostilidades", a lo cual el mismo Hearst le habría respondido, "usted encárguese de los dibujos y yo me encargo de la guerra".
Guantánamo, mientras la prensa afirmaba en referencia a Cuba, Puerto Rico y las Filipinas, "todas estas islas nos pertenecerán por derecho deconquista. Serán territorio americano desde el momento en que nuestra bandera ondeé bajo sus cielos. La anexión de las tres es el resultado natural". El ejército patriota cubano es ignorado por las tropas estadounidenses.
Cuatro meses después de iniciadas las hostilidades, España se rinde ante los estadounidenses y entrega a estos, las Filipinas, Guam y las Islas Carolinas en el Pacifico, en América; Puerto Rico y declara la independencia cubana. El 12 de agosto se firma una armisticio en Washington entre España y los Estados Unidos sin presencia ni representación cubana.
estadounidenses. Se arría el pabellón español y es izada la bandera estadounidense, no la cubana. Ese día el general John Brooke instala un gobierno militar provisional secundado por tropas de ocupación pues los Estados Unidos considera a los cubanos incapaces de auto gobernarse. El General Wood crea la Asociación Educativa Cubana cuyo informe afirma, "solo algunos cubanos son considerados aptos para americanizarse y los cubanos de piel más oscura no pueden ingresar a los colegios y universidades americanas". El prestigioso y amarillista New York Sun editorializa: "la actitud del pueblo cubano hacia la anexión parece ser: los ricos e inteligentes de la isla están generalmente en su favor y los agitadores y sus marionetas, los negros ignorantes, se oponen".
final de las hostilidades lleva ya dos años, por lo que en Cuba prima la paz.
amarilla. Claro está, que a Wood y a los estadounidenses se les "olvido" mencionar que el éxito en la erradicación de la fiebre amarilla se debe a los estudios del cubano Dr. Juan Carlos Finlay tras las infructuosas pruebas de parte de Walter Reed quien encabezaba la misión sanitaria estadounidense. En su infinita sabiduría, el General Leonard Wood decidió que no convenía a la moral y buenas costumbres cubanas la lotería, las riñas de gallos y las corridas de toros que tan arraigadas estaban en la cultura y vida de Cuba. Decidió entonces de un plumazo prohibirlas.
o de 1900 en las primeras elecciones municipales, los cubanos derrotan el anexionismo. Ningún candidato del anexionista Partido de Unión Democrática, resulta electo. El 25 se inicia la campaña para la elección de constituyentes de la Convención Constitucional Cubana. El General Wood, comandante de las fuerzas de ocupación realiza una gira política y advierte a los cubanos que deben elegir sus mejores hombres, no los descontentos ni agitadores. Les recuerda se debe producir un gobierno estable porque de lo contrario Estados Unidos no tolerara tal constitución.
tropas. También otorgaba un arriendo para el uso de una porción territorial sobre la bahía de Guantánamo donde la Armada estadounidense ya había creado una estación Naval y cuyo contrato no podía ser disuelto sino por voluntad expresa de ambos contratantes. No existe fecha limite para el vencimiento. Con una marcha entre la Habana y Santiago, los cubanos protestan por la imposición de la Enmienda Platt.
s para la Comisión Electoral, todos favorables a Estrada. Masó acusa a Wood de arreglar las elecciones y retira su nombre de la contienda electoral. El 31 de diciembre como candidato único y favorito de los Estados Unidos, Estrada es elegido primer Presidente de Cuba.
Los Estados Unidos proclamaron la independencia de Cuba en 1902 pero simultáneamente impusieron la Enmienda Platt que debía ser incorporada obligatoriamente en la nueva Constitución como condición previa exigida por los estadounidenses para el retiro de sus tropas de ocupación. Fue orden expresa del Secretario de Guerra estadounidense Elihu Root, al encontrar gran resistencia en los constituyentes cubanos para adoptarla.
El 20 de mayo de 1902 se posesiona Tomás Estrada y Palma y por primera vez los estadounidenses permiten izar el pabellón cubano sobre la Habana. El Departamento de Estado de los Estados Unidos mantiene una correspondencia exacta con su ministro Herbert Squiers en La Habana. Squiers, recibía de ministros y senadores información precisa de todo lo acontecido en palacio, incluso obtuvieron la correspondencia de Carlos Zaldo el Secretario de Estado cubano, con su embajador en Londres, Rafael Montoro buscando un acuerdo comercial con Inglaterra, una grave violación a la Enmienda Platt. A Cuba solo se le permitía hacer tratados con los Estados Unidos.
independencia, la humillante Enmienda Platt impuesta a fuerza de fusil y la intimación para la fraudulenta elección del primer presidente de la República, los cubanos rechazaron vehementemente las igualmente ignominiosas imposiciones estadounidenses sobre la Base Naval de Guantánamo y la absurda disputa y pretensión de mercaderes de esa nacionalidad en finca raíz sobre la propiedad de la Isla de los Pinos. En el caso de la Base de Guantánamo, situada a la salida al mar de una gran y antigua zona azucarera, la bandera estadounidense ondeando bajo sus cielos custodiada por una base militar extranjera con tropas de ocupación era un permanente e irritante recuerdo de la posición predominante de los Estados Unidos en su patria. En cuanto a la Isla de los Pinos ésta había sido siempre una parte integral de Cuba bajo la dominación española. Ahora los yanquis la querían considerar una isla igual a Vieques o Puerto Rico, simplemente un territorio conquistado a los españoles. A pesar de aceptar mediante Tratado Internacional la propiedad de Cuba sobre la isla, los Estados Unidos no firmó el tratado por lo que agentes inmobiliarios bajo la dirección de S.H. Pearcy, de Nashville, estaban vendiendo diversos terrenos de propiedad española sobre la isla a compatriotas suyos. Se planeaban hoteles y jardines para turistas y peor aún, el mismo primer Embajador estadounidense Squiers, debió huir de la Habana al cometer la indiscreción de afirmar en 1905, que la isla de los Pinos debería pertenecer a los Estados Unidos.
En 1908 por fin los estadounidenses permiten unas elecciones y nuevamente resulta vencedor un candidato favorable a los intereses de su país. El nuevo Presidente es José Miguel Gómez un hombre encantador, amante de la vida y el prototipo del personaje ideal por su appeal y carisma. Gómez maneja una política parcializada y excluyente pero los estadounidenses se sentían muy cómodos con él por lo que a principios de 1909 termina la segunda ocupación militar estadounidense. A pesar de todo Gómez era bastante corrupto, ingresó a la presidencia sin un peso y salió de ella millonario. Se le apodó el tiburón y para él se acuñó la frase, "el tiburón se baña pero salpica", en alusión que sus amigos también lograban excelentes dividendos. Todos quienes rodeaba la presidencia aprovechaban. La prensa era sobornada mediante subsidios gubernamentales y por ello no podían permitirse sacar a relucir el verdadero estado de las cosas.
escándalos, además de los múltiples contratos mediante cohecho, caracterizaron el gobierno de Gómez; un crédito con el banco representado en la Habana por el hermano del ahora Presidente William Taft. El empréstito tenía como fin la terminación del alcantarillado de la Habana y Cienfuegos, la pavimentación de la capital y la construcción del acueducto de Cienfuegos. Tras desaparecer ingentes sumas, se requirieron trece millones de dólares más. Luego fue el asunto de los terrenos del Arsenal cerca de la Habana en el cual se construirían edificios para el congreso, el presidente y las dependencias gubernamentales. Nunca se terminó nada y el terreno resultó ser muchísimo mas costoso de lo originalmente anunciado. El último de los grandes escándalos de Gómez fue la Compañía de Puertos. Entregó a sus amigos Carlos Miguel de Céspedes y Orestes Ferrara la concesión para el dragado de los puertos. Gómez pidió a sus amigos utilizar los servicios de Tillinghurst Homedien Huston, Presidente de la Huston Contracting Company y Norman Davis, Presidente de la Trust Company de Cuba. Con ese fin, sus amigos crearon la Compañía de Puertos. Huston quedó como Presidente de la compañía y Céspedes, director. Recibirían 75 centavos por cada tonelada de mercancía entrada por los puertos cubanos durante los próximos treinta años. Se les permitió emitir 10 millones de dólares en acciones y otros 10 en obligaciones. Muchos entraron a comprar tan gratas acciones en particular ingleses y españoles con lo que se cubrió la emisión haciendo subir su precio en forma espectacular. Céspedes y los políticos cubanos que habían adquirido las acciones aprovecharon el precio favorable para vender obteniendo grandes utilidades, pero al gobierno estadounidense no le gustó la empresa por lo que amenazó con la espada de Damocles de la intervención que pendía permanentemente sobre Cuba, siempre basándose en su Enmienda Platt incluída en la Constitución. Posteriormente el gobierno de su sucesor, anuló la Compañía de Puertos por ilegal haciéndose cargo el mismo gobierno del servicio de dragado. Los dineros de la compañía habían sido malversados y desaparecidos dejando la compañía con un déficit de 9 millones de dólares. Obviamente se cayeron los precios por lo que años más tarde y por presión del mismo gobierno estadounidense, el gobierno de Cuba tuvo que resarcir a los inversionistas.


