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mardi 20 mai 2014

Cuba recibe ayudas millonarias de la UE a pesar de la Posición Común

Desde 2007, los sectores de cooperación han sido seguridad alimentaria, medio ambiente y cambio climático, intercambio de expertos, formación y estudios.


Joan Antoni Guerrero Vall


La Posición Común de la Unión Europa (UE) frente al régimen cubano, establecida en 1996 y cuyo fin se negocia a partir de hoy en La Habana, no ha supuesto la eliminación de un margen para la cooperación con la Isla, tal y como muestran datos oficiales de la UE recogidos en el documento de proyecto La cooperación entre América Latina y la Unión Europea: una asociación para el desarrollo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Cuba era ya entre 2007 y 2013 uno de los 18 países de América Latina elegibles para recibir cooperación de los fondos de Ayuda Oficial Desarrollo de la UE, ayudas que en 2013 crecieron después de caídas consecutivas a causa de la crisis económica. En este sentido, en estos años el régimen de Raúl Castro ha recibido y gestionado ayudas millonarias procedentes de la Unión, la mayoría destinadas a “desarrollo y cohesión social”, según señala el informe de la CEPAL.

A pesar de que entre los objetivos de estas ayudas europeas está el de convertirse en un “aporte primordial” para “construir sociedades democráticas y desarrolladas en las que se respeten los derechos humanos”, no se han registrado quejas de injerencia en su sistema político y social por parte del régimen de La Habana.

Cuba comenzó a recibir fondos
de cooperación europeos en 2007

De acuerdo con los datos de la UE, en el caso de Cuba, los sectores de cooperación han sido tres: Seguridad alimentaria, medio ambiente y cambio climático, intercambio de expertos, formación y estudios. Cuba se incorporó a la programación de estos fondos entre 2007-2013 con 20 millones de euros, mientras que en el período 2002 y 2006 no dispuso de fondos de cooperación bilateral.

Cuba fue beneficiaria, junto a otros países, del programa AL-INVEST IV 2007-2013, que contó con un presupuesto de 50 millones de euros, para financiar proyectos como el titulado “La internacionalización de las pymes de Centroamérica, México y Cuba como motor del desarrollo socio-económico”.

Otro sector de ayudas, con fondos ejecutados por 193 millones de euros, se concentró en dos programas: el Programa Erasmus Mundus(ventana exterior) -por el que Cuba recibió ayudas para tres doctorados y 31 maestrías- y el Programa ALFA III que, más que en los alumnos, el foco se ubicó en el desarrollo de redes de universidades en las que participaron académicos, tanto de América Latina y Cuba, como de los países miembros de la UE.

Cuba también se benefició del programa URBAL III, dotado de un presupuesto de 50 millones de euros para el periodo 2008-2011. El programa buscó impulsar y apoyar procesos y políticas capaces de generar cohesión social en las ciudades u otras entidades territoriales de América Latina. Su implementación se realizó a través de redes, abiertas a la participación de los 17 países de América Latina más Cuba y a todos los países de la UE. Cada red fue coordinada por una entidad local de alguno de los países de ambas regiones. En Cuba la acción de URBAL se desarrolló en asociación con la Asamblea Municipal del Poder Popular Centro Habana.

De acuerdo con el informe de la UE, Cuba, durante el período 2007-2013 ejecutó 20,5 millones de euros. En el sector Desarrollo social y cohesión social 17 millones, 0,8 millones en el subsector Desarrollo y cohesión social y 16,2 millones en el subsector Desarrollo rural y gestión territorial, agricultura y seguridad alimentaria. En el sector Medio ambiente, cambio climático y desastres naturales se ejecutó 3,5 millones, en el subsector Medio ambiente 3 millones, y en el subsector Agua y energía 0,5 millones.


(Publicado originalmente en el blog Punto Cuba el 04/29/2014)

jeudi 23 janvier 2014

José Manuel Barroso pide a La Habana que respete los derechos humanos, en medio del debate sobre la Posición Común

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha advertido este viernes al régimen de La Habana que es "muy importante" que "respete" las libertades y los derechos humanos de sus ciudadanos, en un momento en el que la Unión Europea ultima un acuerdo con La Habana.

"Es muy importante que Cuba respete los Derechos Humanos, que no tenga presos políticos. Es muy importante la libertad de expresión, la libertad de asociación", ha declarado Barroso en una rueda de prensa en Madrid, junto al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, informó Europa Press.

El jefe del Ejecutivo comunitario ha recalcado que "todo lo que se pueda hacer" en la Isla para "abrir el país a los valores plenamente democráticos" será "positivo".

En este sentido, Barroso ha recordado que la UE está "discutiendo internamente" la posibilidad de revisar la Posición Común, pero que para ello es necesaria la "unanimidad" de los Veintiocho.

La Unión Europea ultima un mandato negociador para iniciar los contactos formales con La Habana y el acuerdo está "muy cerca", según varias fuentes europeas.

Sin embargo, quedan pequeños "flecos" para resolver las últimas reservas de los países que, como Alemania o República Checa, tradicionalmente han visto con más dudas la normalización de las relaciones con el régimen.

La solución a esas "cautelas políticas" que aún mantienen algunas delegaciones europeas debería llegar el próximo martes en la reunión de expertos que los 28 mantendrán en Bruselas, lo que permitiría elevar a nivel de embajadores un mandato "de mínimos" en las semanas siguientes.

jeudi 16 janvier 2014

La UE prepara el deshielo con Cuba


La Unión Europea se dispone a dar un vuelco a su relación con Cuba. Los Veintiocho están en la recta final de un proceso que permitirá superar el bloqueo institucional que afecta a la isla desde 1996 y negociar un acuerdo bilateral con el régimen de Raúl Castro. Tras años de debate, los diplomáticos europeos han pactado lo esencial: la idea de estrechar lazos con Cuba. Con esa base, los ministros de Exteriores prevén autorizar en este trimestre a la Comisión Europea para que abra el diálogo formal con las autoridades cubanas, según explican distintas fuentes diplomáticas y comunitarias. El objetivo es que Europa cuente con un nuevo marco de relación en 2015.
Cuba se ha convertido en una rareza en la política exterior de la UE. Se trata del único país latinoamericano con el que Bruselas no tiene entramado institucional —aunque sí colaboraciones concretas— y prácticamente el único del mundo regido por lo que Bruselas denomina posición común. Ese instrumento, ideado por el Gobierno de José María Aznar en 1996, cierra las puertas al diálogo si no se producen avances en la defensa de los derechos humanos y las libertades de la isla. "La posición común tampoco ha sido muy eficaz en este tiempo", admiten dos fuentes diplomáticas.
El convencimiento de ese fracaso y las continuas muestras de cambio que se han producido en Cuba desde la llegada de Raúl Castro al poder, especialmente en los últimos meses, han animado a los países europeos a propiciar un cambio en las relaciones. Para ello, aspiran a negociar lo que denominan un acuerdo político y de cooperación que entierre las enemistades. Se trata de una fuerte señal política respecto a la nueva mirada que tienen sobre la isla.

Es mejor abordar las diferencias que pueda haber con el régimen en un marco de acuerdo”
Fuentes diplomáticas en Bruselas
"Es mejor abordar las diferencias que pueda haber con el régimen en un marco de acuerdo", explican fuentes diplomáticas, que no obstante subrayan la importancia que seguirán otorgando al respeto a los derechos humanos. Los expertos consultados advierten del grado de politización que encierran estos términos y que contamina todo el proceso. Eso explica que aún no se haya logrado normalizar la situación con el régimen de Castro, a pesar de que España ya lo planteó en 2010, con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La paradoja es que ese deshielo pueda lograrse finalmente bajo el mandato del Partido Popular.
Más allá de España, que siempre ha guiado la actitud europea hacia la isla, hay países con profundos recelos históricos a suavizar la posición común. Dentro de la antigua órbita soviética, Polonia y República Checahan sido los más persistentes, aunque las fuentes consultadas aseguran que la desconfianza está superada y los ministros se disponen a adoptar por unanimidad, ya el mes que viene, la decisión de negociar con Cuba. "La República Checa no tiene ninguna preocupación; todas las condiciones relativas a los derechos humanos estarán incluidas en el mandato negociador que se dará a la Comisión y por eso lo apoyamos", explica un portavoz de la representación checa ante la UE.
La clave del consentimiento que han otorgado Praga y otras capitales reacias reside en la evaluación permanente de la situación de derechos humanos y libertades individuales que se realizará durante todo el proceso de diálogo con Castro.
Como adelanto de esa voluntad de los Veintiocho, el jefe de la diplomacia holandesa, Frans Timmermans, declaró, en una reciente visita oficial a la isla, que es el diálogo, y no el aislamiento, la mejor forma de avanzar. Por eso la UE "intenta estrechar lazos con Cuba", aseguran fuentes oficiales holandesas.
Hace mucho tiempo que la Comisión Europea se siente incómoda con la llamada posición común. Porque este instrumento diplomático impide a las instituciones comunitarias cualquier tipo de diálogo bilateral. Pero al mismo tiempo los Estados lo transgreden en muchas ocasiones y firman acuerdos (o visitan la isla sin reunirse, por ejemplo, con la oposición y la Iglesia católica).

Bruselas es la primera interesada en iniciar unas negociaciones que ya ha mantenido una fase exploratoria
Así que Bruselas es la primera interesada en iniciar unas negociaciones que ya ha mantenido una fase exploratoria pero que necesitan el visto bueno de los Estados para arrancar. "Hemos observado cambios positivos en los últimos años, sobre todo en los últimos meses", explican fuentes comunitarias. La UE, además, quedaría en una posición de clara desventaja si la eventual transición del régimen cubano hacia un modelo democrático se produce sin que Bruselas tenga un canal abierto para participar.
No obstante, a la vista de fracasos y retrasos anteriores, las fuentes consultadas insisten en que hasta que el pacto llegue, la posición común regirá la política exterior hacia Cuba. Hace más de un año que los ministros decidieron dar un empuje a este asunto, sin que aún se haya rubricado. Si no hay más retrasos, el respaldo definitivo llegará a principios de febrero, en el Consejo de Asuntos Exteriores.
Los datos económicos contribuyen a orientar el debate a favor de la cooperación. La UE es el primer inversor extranjero en Cuba y su segundo socio comercial (después de Venezuela), con casi 2.000 millones de euros en exportaciones europeas a la isla, según datos de la Embajada española en La Habana. Las importaciones cubanas pesan mucho menos (más de 700 millones anuales). El turismo también crea fuertes vínculos entre los dos territorios. Más de la mitad de quienes visitan cada año Cuba proceden del club comunitario.
Aparte de lo que cada país negocia por su lado, la UE dispone de un marco de cooperación, muy limitado. Cuba se beneficia del llamado sistema de preferencias generalizadas, que permite a los países en vías de desarrollo introducir en el mercado europeo algunos productos. Pero precisamente este año la isla dejará de ser beneficiaria por haber rebasado el nivel de renta exigido. También hay fondos europeos que financian proyectos de desarrollo, poco relevantes.
La dimensión del acuerdo tendrá que ser pactada con las autoridades cubanas, de entrada muy receptivas a abrir las puertas a Europa. Pero la prudencia se impone hasta el último momento, dados los giros de timón que el régimen cubano ha dado históricamente en su relación con la UE.