dimanche 6 janvier 2013

El hermano mayor de Hugo Chávez viaja a La Habana para despedirse de él


La hija del presidente, Rosa Virginia, es la que tiene la última palabra sobre la decisión de desconectar la máquina que lo mantiene vivo

LUDMILA VINOGRADOFF / CORRESPONSAL EN CARACAS

Adán Chávez, hermano mayor del presidente venezolano Hugo Chávez, viajó ayer a La Habana para visitarlo en la clínica Cimeq donde permanece internado desde su operación el pasado 11 de diciembre. Una visita que los analistas han interpretado como el adiós definitivo de Adán a su hermano menor. En la cabecera de la cama, inseparable desde que comenzara el tratamiento, permanece su hija mayor, Rosa Virginia, a quien por cuestiones legales corresponde tomar las decisiones que afecten al futuro de su padre y presidente, entre ellas la de una eventual desconexión de la máquina que lo mantiene vivo de manera artificial.

Desde el día 10 de diciembre todas las decisiones jurídicas, políticas, sociales, económicas, familiares y hasta sentimentales del titular del ejecutivo venezolano se han trasladado a Cuba. Pero el mandatario no se encuentra en condiciones -en coma inducido- para hacerle frente a tantas responsabilidades, presentes y futuras, como su investidura el 10 de enero para el cuarto mandato (2013-19) que ganó en buena lid el 7 de octubre.

Toda su numerosa familia: sus padres, cuatro hijos reconocidos públicamente, seis hermanos y una larga lista de sobrinos tíos y tías, han querido visitarlos para saludarlo y despedirse, previendo lo peor. Pero no han podido. Sólo el vicepresidente y canciller, Nicolás Maduro, pudo coger su mano, que según él Chávez apretó con fuerza y le rogó que diga la verdad sobre su situación. Ayer Adán Chávez, que también es gobernador de Barinas, el feudo de la familia del presidente, pudo entrar a verlo, pero ni siquiera su hija de 15 años, Rosinés, quien estuvo este fin de semana en Cuba, no pudo entrar aunque lo intentó durante cuatro días. Su madre Marisabel Rodríguez, quien se divorció del mandatario hace unos siete años, viajó repentinamente a Cuba para buscar a su hija Rosinés. Los chavistas no ven con buenos ojos a la ex mujer del mandatario por sus posturas ambigüas. Sus mensajes de twitter lo revelaron y en uno de ellos criticó «el alto nivel de odio destilado por algunos, por la impotencia de no leer la noticia que anhelan. El Eterno bendice a Chávez». En este sentido, imploró: «Padre dame humildad y un corazón puro para perdonar cada ofensa que intente violentar la paz que me ofreces y dale paz a aquellos que la han perdido».


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